El legado de un educador ejemplar permanece en generaciones y familia.
Choluteca – La Sultana del Sur ha perdido a uno de sus mejores hijos, pero el cielo ha ganado un nuevo ángel con la partida física del recordado maestro de generaciones Adolfo Fúnez Canales.

Un hombre de valores y vocación
Quienes tuvimos la oportunidad de coincidir en la vida con el que fue un hombre extraordinario, padre excepcional, abuelo amoroso y un gran esposo, hermano y tío, hoy, no solo lloramos su ausencia terrenal, también despedimos a un ciudadano ejemplo de rectitud y amor hacia el prójimo.
El querido Profe Adolfo, como cariñosamente se dio a conocer entre la comunidad educativa, era originario de San Isidro Choluteca, pero edifico su hogar y consolidó su carrera en esta perla sureña.
No solo fue un docente de generaciones, además en sus venas corrió la sangre de la lucha como fiel militante de poderosas organizaciones magisteriales como Colprosumah y COPEMH.

Familia y legado que perdura
Casado con Edith Rivera durante 58 años, quien no solo fue su compañera de vida, fue su ayuda idónea y su pilar fundamental para construir una hermosa familia junto a sus dos hijos: Gredy Marisela y Gustavo Adolfo.
Del seno de esta familia, don Adolfo extendió su legado con siete maravillosos nietos que se convirtieron en su mayor tesoro y la inspiración de sus mejores acciones.

Un patriarca inolvidable
La partida de Tio Adolfo no solo deja un vacío enorme, se va el gran patriarca de los Funez Rivera, una escuela de honestidad, respeto. buenas costumbres y altos valores,
Era el caballero de la eterna sonrisa, el amigo de las tertulias infinitas y el mejor guardián de las plantas.
Despedida y mensaje de fe
Señor, ayúdanos a secar nuestras lágrimas al evocar el recuerdo de su inolvidable sonrisa y cada momento compartido a su lado, ayúdanos a asimilar su nueva vida en Cristo y a aceptar la nuestra sin tenerlo físicamente entre nosotros.
Señor, ayúdanos a llegar a la estatura del varón y mujer perfecta y recta delante de ti, así como tío Adolfo lo hizo durante 84 años de vida con propósito.
Tio, lo vamos a extrañar mucho…nos deja la vara muy alta para alzanzarlo como padre, esposo, hijo y ser humano.
Tio, Que Dios lo reciba con los brazos abiertos en la mansión celestial. (A.C)
